domingo, 24 de octubre de 2010

El macro burdel de La Jonquera

La especie humana se diferencia del resto de las especies por el lenguaje. El caminar erguido marca una diferencia que estructura su cerebro y le permite elaborar un lenguaje con el que se comunica y avanza. La cultura entonces distorsiona comportamientos y mediatiza los instintos. 

El instinto de "conservación de la especie", conlleva miedos atávicos que nos salvan de los peligros, también el impulso materno-paterno de protección de las crías para que lleguen a su estadio adulto, etc.  Estos instintos se han visto mermados en  una sociedad con peligros nuevos no interiorizados, así como por la falta de este "instinto materno"  que ha comportado incluso que se lleguen a crear escuelas para desarrollarlo.
Pero existe otro, el de "continuidad de la especie", del que tan solo se conserva una "necesidad biológica" de tener hijos, en algunas mujeres a determinada edad. Ya no se trata de un instinto, en cuanto no surge en todos los individuos de la especie, ni a la vez; en cambio, en los varones lo que se conserva es "el aquí te pillo aquí te mato" del instinto de procreación. 

En el resto de las demás especies, el "estro" femenino es evidente y conocido por el macho y el único periodo fértil, lo que garantiza la fecundación. En la mujer la ovulación pasa desapercibida para el varón y por lo tanto las relaciones sexuales son primordialmente un medio de comunicación. El placer decontextualizado tiene valor por si mismo, como elemento de unión y cohesión (o debiera serlo), no para motivar la procreación que se hace de una forma planeada y racional en la mayoría de los casos. La sexualidad femenina es por definición más humana, la mujer era el elemento pasivo y su inclusión en el placer es relativamente moderna; en cambio, los varones conservan ese "impulso animal" ahora carente de sentido. Pero el ser humano razona y piensa, a diferencia de los animales. Puede cambiar mediante la educación los modelos sociales a seguir, la información y el conocimiento dichos impulsos. Es un medio de comunicación desprovisto ya de su función exclusivamente reproductora. 
Existen por desgracia, cantidad de tópicos machistas, creidos en muchas ocasiones tanto por varones como por mujeres,  provenientes de esa necesidad del varón de perpetuar sus genes.  La "virginidad" (garantiza la propiedad de la descendencia), el tener multitud de relaciones para el varón es un valor positivo (cuantas más , más posibilidades de transmitir sus genes),  fidelidad de la mujer (para asegurar que es el padre) atractivo más efimero en la mujer (por ir ligado por la fecundidad), etc. En la sociedad se mantienen cantidad de tópicos subliminales que potencian esa actitud masculina y que están bien vistos socialmente.
Por lo tanto lógicamente los "burdeles" existen para satisfacer esas necesidades fisiológicas de los varones. La sexualidad femenina es más moderna y requiere de afectos y ternuras. 

En una relación contractual donde se cambia placer por dinero y donde la herramienta de trabajo de la mujer pasa por ofrecer el cuerpo, la mujer está doblemente explotada como mujer y como trabajadora. No se escoge esta profesión porque satisfaga más que otras, sino porque pueden obtener dinero rápidamente, es un trabajo alienante por definición (no es ningún valor que sea ancestral).
Muchos trabajadores se ven obligados a aceptar condiciones de trabajo inhumanas por un sueldo ¿Son libres para escogerlas?
Todo esto me lo ha suscitado la noticia de la inauguración de un macro burdel en La Jonquera.



10 comentarios:

Miquel dijo...

No está como base de argumento, pero va mucho más allá. Como cuestión política un cero para nuestros adalides. Como industrial, simplemente patético. Como humana, simplemente alienante. Como fuente de entrada de dinero, triste...Pero se deja poner. Simplemente se deja poner y el ay.untamiento y en consecuencia la generalitat, tan díscolo él, cobrará por el IBI, el agua, la luz y los servicios que les preste...A partir de aquí y con las cartas definidas, podemos empezar a hablar..

Miquel dijo...

quería decir "no está mal cmo base de"...

Miguel Aso dijo...

comparto tú escrito. En todo caso hay muchos enfoques que deberán entrar a formar parte del debate de la legalización, que tarde o temprano se dará. De un lado que prohibir y perseguir esto, no solucionará la situación, pues como bien se dice, es la "profesión" más antigüa, que seguirá moviendo ingentes cantidades de dinero y que deja en la desprotección más absoluta a "las trabajadoras" que ejercen esto. Todo ello, sumado a las redes de prostitución y toda esa serie de cosas paralelas que desconozco si desaparecerían en caso de legalizar esto como actividad. De algún modo, es un debate como el de la legalización de drogas y su venta contralada.

En fin, es este un asunto complicado, porque tal y como está ahora es de completa hipocresía política, porque se deja ejercer, sin controlarlo y se deja a quienes lo ejercen sin ningún tipo de protección del estado, sin la obligación de cotizar por una actividad por la que cobran y en muchos casos no poco y sin un subsidio, que permitan que dejen esta actividad cuanto antes o cuando llegan a una edad.
En fin, muy complicado, la verdad.

Olimpia Willemenot dijo...

Es una situación complicada porque se barajan intereses económicos. Es curioso que haya sido el TSJC quién a pesar de la negativa del Ayuntamiento le haya dado el visto bueno, ya que es legal en Catalunya montar bares de este tipo. Creo por otra parte que el legalizar no modifica para nada el que las den de alta, ya que la mayoría están como el resto de trabajadores en la economía sumergida, y a las que les iba bien el negocio se han hecho autónomas. Muchas son ilegales y trabajan coaccionadas y en nada les afecta la legalización. Creo que estamos influenciados por las teorias neoliberales. Es un abuso de poder el aprovecharse de su situación económica y considerar "trabajo" a vender su cuerpo. Cuando se te explota se te dice que te "putean". Pero mueve ingentes cantidades de dinero, ya que la mayoría de las veces los negocios de sexo están intimamente ligados a los de drogas y de tráfico de mujeres. Pero las ablaciones, el trabajo infantil también son ancestrales y no por ello se permiten. También podría hacerse el razonamiento de que si fuesen legales tendrían unas condiciones sanitarias que evitaría muertes. ¿Lo ibamos a permitir?
Es complicado porque las leyes y el poder continua estando en manos de hombres y que el "determinante en última instancia" es siempre el dinero, lo disfracemos como lo disfracemos.

J.L.Rueda dijo...

Hola Olimpia.
Llevo unos días leyendo tus artículos y me parecen muy buenos e interesantes, el de hoy no podía ser menos.

Los comportamientos sexuales cambian en función de la dependencia que una sociedad tiene de cualquier tipo de religión, quiero decir que cuanto menos influencia tiene la religión en las personas, más libre es la sexualidad en las mujeres y los hombres.

Es cierto que las sexualidad femenina es más moderna y por eso no creo que requiera de más afecto y ternura. Actualmente el aquí te pillo y aquí te mato sirve tanto para mujeres como para hombres (por suerte), evidentemente es más común en las generaciones más jóvenes puesto que están menos influenciadas por la religión. El hecho que cada vez haya más mujeres que usan los servicios de prostitutas o prostitutos lo demuestra, por lo que podríamos decir que la prostitución lo mismo que la practica del sexo es cada día es menos machista.

La prostitución no es buena ni mala siempre que quien la ejerce lo haga por decisión propia y en libertad, para poder garantizar ese derecho es fundamental que el estado reconozca la prostitución (femenina y masculina) como una actividad económica donde las personas que la practican pasen a considerarse trabajadores del sexo con todos los derechos laborales y obligaciones fiscales que cualquier otro trabajador de otro sector.

Creo que el oficio de prostituta o prostituto es tan honrado y moral como el de banquero, agente de bolsa, periodista o cura (por poner unos ejemplos) y al igual que los profesionales de la medicina, ofrecen un servicio muy importante a la sociedad, no se nos puede olvidar que no todos los clientes (mujeres u hombres) tienen facilidad para establecer relaciones sexuales, muchas veces incluso ejercen de psicólogas/os y no siempre la relación acaba en sexo.

El gran problema de la prostitución son las mafias y los proxenetas, me parece inmoral que los legisladores no cojan al toro por los cuernos, posiblemente sea por que a muchos ya les va bien para sus intereses dejar las cosas como están.

Legalizar y legislar la prostitución es la única forma de garantizar los derechos y las obligaciones de quien la ejerce.

El gran estigma de la prostitución es la hipocresía de la sociedad, es necesario que esta actividad deje de ser marginal.

Felicidades por tu blog , lo he linkeado al blog de veinsdecanayamars.

J.L.Rueda dijo...

No se trata de hacer apología de la prostitución, pero creo que es necesario garantizar que las personas que deciden ejercer este trabajo, lo hagan libremente y no se tengan que esconder ni avergonzarse por tal motivo.

La ablación femenina y la pederastia no me parecen equiparables a la prostitución ya que una de las partes que interviene no lo hace por voluntad propia, lo que los convierte en victimas, exactamente igual que las mujeres u hombres que se prostituyen obligados por las mafias.

Muchas veces pensamos que nuestros valores morales son los correctos y "normales" pero nos olvidamos que en el sexo como en los colores, siempre hay gustos para todos.

Saludos

Olimpia Willemenot dijo...

Me alegra J.L. que me leas y que te interese lo que escribo y lo valores positivamente, vuestras aportaciones son un gran aliciente para mí.
Me parece muy interesante tu opinión y comparto en lo descriptivo mucho de lo que dices en tu comentario.
Creo que el lenguaje, que es como un iceberg en el tan solo emerge una pequeña parte. A veces la estructura que no se ve tiene ambivalencias y malos entendidos, a veces tan solo estriba en quedar de acuerdo en las premisas.
Es cierto que las nuevas generaciones han homogeneizado comportamientos, pero a mi entender, como casi todas las homologaciones, son siempre a la baja.
Es muy positivo el que la mujer, deshaciéndose de perjuicios y de obligaciones impuestas por religiones y cultura, haya accedido al sexo conocedora de su cuerpo y de sus sensaciones, pero no hemos de perder de vista las repercusiones que tienen y han tenido las relaciones sexuales para la mujer. Ahora existen métodos anticonceptivos y, a pesar de ello y de las consecuencias de no utilizarlos, se llega a embarazos no deseados, abortos traumáticos y enfermedades como el SIDA, muchas de las veces, por imperativos masculinos de negarse a usar preservativos (el caso extremo de las mujeres del lago Victoria en África) .
El ser humano varón o mujer necesita afecto y ternura, pero existe una forma de sexualidad cuya única finalidad se acaba en unos instantes, sin ningún tipo de rituales, más acorde con la mentalidad masculina. Recuerdo un libro de mi época de Facultad que me dejó altamente impresionada, era de Jean Baudrillard, "Sobre la seducción", tenía una frase que venía a decir que la mujer había ganado unos instantes de placer, pero había perdido la inmensidad de la seducción. El hombre ha llevado a su terreno a la mujer (o eso cree) pero debiera ser mejor compatibilizar ambos aspectos e intentar que también sea el varón quien descubra el mundo fascinante de la seducción (no como estrategia).
A mi parecer no hay más mujeres que utilicen "prostitutos" o "prostitutas", creo que las necesidades de las mujeres van por otro sitio, personalmente no sé de ningún burdel para mujeres, además a la mujer le es fácil encontrar sexo, lo difícil es encontrar compañeros. Tal vez algunas mujeres buscan "gígolos" para no tener que fingir orgasmos que satisfagan al marido, compañero o amante, que las saque de paseo y reclamen como en Johnny Guitar "un te quiero aunque sea mentira".

J.L.Rueda dijo...

Aunque generalizar no es bueno, si que es cierto que la mujer a lo largo de la historia a sido siempre la "victima" en cuanto al sexo se refiere y también es cierto que los hombres somos más "burros", quizás por eso buscamos en el sexo opuesto la parte más espiritual que a nosotros nos falta.

Pero no te quepa duda que cada vez más mujeres consumen sexo de pago en sus dos vertientes masculinas y femeninas, ya no solo los hombres buscan sexo rápido, esta opción cada vez es más común en los dos sexos aunque es evidente que las escalas sociales a las que pertenecen estos consumidores no son iguales. En España cada vez son más comunes prácticas sexuales (donde participan ambos sexos) que hace tiempo que existen en otros países de Europa y en EEUU, tales como el "dogging" en ingles o en castellano "cancaneo", locales de intercambio "swingers" o clubs de strippers solo para mujeres (sobre todo en Inglaterra), cualquiera que tenga curiosidad que busque en Google y comprobara lo que digo.

Mientras que en el caso de los hombres hay de todo como en botica, en el caso de las mujeres suelen ser un sector de la población femenina con un buen nivel económico, profesional y cultural, no existen burdeles para mujeres porque las Marías del barrio entre llevar la casa y aguantar al marido y a los hijos no tienen tiempo ni les quedan fuerzas, sin olvidarnos de la dependencia económica.

Por contra las mujeres que contratan servicios sexuales, tienen independencia económica debido a que suelen ser profesionales bien remuneradas y no dependen económicamente de ningún hombre. Otro matiz importarte es que los hombres suelen tener "el listón" más bajo a la hora de contratar sexo, las mujeres son más selectivas y acuden a profesionales que no trabajan en burdeles ni en carreteras.

Es un hecho que la prostitución existe en todos los países y culturas del mundo, como también es cierto que no existe una solución homogénea, por eso creo que en cada lugar hay que legislar en función de la realidad social, en España tenemos los medios políticos y administrativos para hacerlo, creo que la persona que decida prostituirse por voluntad propia debe de hacerlo con todas las garantías sanitarias y legales como cualquier otro trabajador, a la vez que el Estado tiene la obligación legal y moral de evitar que las mafias esclavicen a mujeres (y tambien hombres) obligandoslos a prostituirse. Solo así se acabara con la explotación sexual y la marginación de quienes ejercen esta actividad.

En un tono más informal, para acabar y no enrollarme más, yo a los hombres que se prostituyen prefiero llamarlos en lenguaje coloquial "putos", no me parece justo que a las mujeres se les llame "putas" y "gígolos" a ellos, también creo que es sexista la idea de que "los hombres se van de putas/os y las mujeres de gígolos", lo correcto e igualitario seria decir que "las mujeres se van de putos/as", me da la sensación que con el termino "gígolo" se pretende "suavizar de carga moral" el hecho de que tales mujeres consuman sexo de pago.

Soy de los que creo que "los asuntos de la jodienda, no tienen enmienda", así que por lo menos legislemoslo para evitar que en muchos casos se convierta en un drama.

P.D. Lo dicho, un placer leerte y participar en tu blog.

Olimpia Willemenot dijo...

Hoy he mirado por casualidad los SPAM y me he encontrado con un comentario de J.L. Rueda y que lamento no haber publicado en su día. Lejos de mi interés no hacerlo. Aquí está, aunque sea un año más tarde. ¡Lo siento! (lo curioso es que figura como publicado en la fecha que lo escribió)

J.L.Rueda dijo...

Ok,no tiene mayor importancia. Durante esas fechas fue algo bastante común en los blogs, no esta claro los motivos pero blogspot marcaba muchos comentarios como spam.
Saludos.