domingo, 12 de febrero de 2017

Gambia, ¿mejor el que ha venido que el que se fue?


"Me gustaría dejar atrás la convicción de que si mantenemos cierta cautela y organización merecemos la victoria. No se puede llevar a cabo un cambio fundamental sin una cierta cantidad de locura. En este caso, viene de la inconformidad, el valor de dar la espalda a las viejas fórmulas, el coraje de inventar el futuro. Nos llevó a los locos de ayer para que podamos actuar con extrema claridad hoy. Quiero ser uno de esos locos. Debemos atrevernos a inventar el futuro. Thomas Sankara, 1985 






Gambia es un pequeño país ubicado en África occidental que se sitúa alrededor del río Gambia hasta su desembocadura en el Atlántico y que está rodeado por el Senegal. Un país joven, fijados sus limites por los intereses coloniales que dividieron África, y apetecible por su salida al mar. Su puerto era un enclave estratégico en el que los esclavos eran embarcados hacia América (el famoso Kunta Kinte) hasta que en 1807 fue abolido el esclavismo por el imperio británico, pasando a utilizarse entonces para la salida de sus exportaciones; fue utilizado en la Segunda Guerra Mundial como base para los aliados y como paso a occidente se ha convertido en un importante enclave para la ruta de la droga. 

Se independizó en 1965 del Reino Unido y con pocos recursos tuvo que acudir, como la mayoría de países africanos, al FMI que fue imponiendo recortes. Empresas como la inglesa Banjul Breweris Ltd., fabricante de cerveza, ponen de manifiesto el eclecticismo de un país con un porcentaje de casi el 90% de musulmanes. Es un país laxo y abierto a otras religiones y creencias, que no han sido abolidas pese haberse declarado el año pasado musulmán (era laico), presumiblemente para conseguir relaciones comerciales con los países petroleros del Golfo Pérsico. Como dice Naomi Klein, este país, como muchos otros, está sometido a la "dictadura de la deuda", resultado de la "ayuda" del FMI y el Banco Mundial, que impusieron políticas de austeridad cortando sus subvenciones y obligando a la "liberalización" (privatización) de la comercialización de la mayor riqueza del país, los cacahuetes. Se ha visto azotado últimamente por el Ébola y curioso es ver la "ayuda" ofrecida por los EEUU que no desaprovechan ocasión para parar los pies a China, no teniendo suficiente con el Africom. Las elecciones del año pasado dieron la victoria a la coalición de partidos liderada por el propietario de una gran inmobiliaria que jamás se había movido en política, Adama Barrow, lo que acabó con los veintidós años en el poder de Yahya Jammeh, joven militar que llegó al poder tras un golpe sin derramamiento de sangre. Amigo de personas como Blaise Campoaré (que renunció al socialismo en 1991) y a quién se le atribuye el asesinato de Thomas Sankara con el supuesto apoyo de Francia y la CIA  y que fue el único de los militares, revolucionario, con sus propuestas  de nacionalización de los recursos de su país; Domingo Guengeré, Foday Sankoh, militares que, como los anteriores, fueron entrenados en Libia, y a los que unían planteamientos, en principio, de izquierdas. 
A pesar de haberse restablecido la pena de muerte en 1995, no se tienen noticias confirmadas de ninguna ejecución desde 1985,  Yaya Jammeh, amigo también de Chavez,  firmó en 2006 con él un acuerdo para parar "la hegemonía de EEUU" y también económicos con Libia, Irán y Cuba.  Superó numerosos intentos de golpes de estado de los que logró salir indemne. Abandonó la Commonwealth en 2013, por no querer "participar en una organización que es continuidad del colonialismo" y también en noviembre de 2016, la Corte Internacional Penal, organización realmente poco operativa y partidista. Es uno de los 12 países que lograron aumentar su cobertura vegetal. Es interesante este comentario respecto a la educación.  Prohibió la ablación femenina en 2015 y dispone de una sanidad que cuenta desde hace veinte años con la colaboración de Cuba. Su personalidad excéntrica no es nada que pueda sorprendernos y más después de ver las características de numerosos líderes actuales; tampoco la idiosincrasia del mundo africano con sus contradicciones y corrupciones, fruto legado por el colonialismo. 


Fuente: National Geographic.

A simple vista, parece que es la misma estrategia de siempre. Extrañaba que EEUU se apresurase a felicitarlos por echar al "dictador" y que organizaciones tan poco fiables como Human Rights Watch y Amnistía Internacional acusasen de violaciones de los derechos humanos. 
El presidente saliente denunciaba injerencia extranjera en las elecciones, cuestión por la que el Parlamento le permitió permanecer tres meses para poder investigar el hecho y condenando los diputados lo que consideraban "una ilegal y maliciosa interferencia en sus asuntos internos por el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana del gobierno de Senegal en la ONU" y que a pesar de ello, la CEDAO (Comunidad Económica de los Estados de África Occidental) envió sus tropas formadas por soldados senegaleses y nigerianos a Gambia para lograr la toma de poder de Barrow.





Es curioso el pacto con Putin (imposible encontrar la noticia en español) escasos meses antes, de un acuerdo sobre cooperación militar con ese país. No parece importar lo más mínimo a los medios la pena de muerte con la que condenan en Arabía Saudí a los homosexuales, ni los continuos abusos que comete Israel con la población Palestina, solo importan los que tienen gobiernos que no secundan los intereses de ese neocolonialismo en su intento de hacerse dueño del mundo. La noticia ya ha dejado de ser noticia; parece que, adaptando el dicho, puesto el rey se acabó la rabia; se ha conseguido un presidente más sumiso y parar los pies a Rusia y a China y un mercado para la riqueza del país, los cacahuetes. Todo esto da que pensar y evidencia lo fácil que es manipular y lo difícil que es ver dónde se esconde la verdad; pero aplicando el principio de razonamiento de la la Navaja de Ockham, la explicación más sencilla es probablemente la explicación correcta.
Sigo pensando, al igual que con Trump, que el problema es el capitalismo en su vertiente neocolonial en su lucha por conseguir el trozo más grande del pastel para seguir manteniendo sus privilegios y beneficios. 
Está claro que la gente huye de su país, pobre y expoliado, jugándose la vida, con la idea de ese paraíso que parece prometer el capitalismo y que al final resulta ser una nueva forma de explotación muy parecida al esclavismo de sus antepasados. En el Foro de de la izquierda Africana celebrado en la Ciudad del Cabo en 2010 se recogen muy bien las alternativas que los partidos de izquierda ofrecen a África.
Nos tendremos que fijar quiénes salen beneficiados tras un conflicto y para eso es necesario poder tener acceso a información fidedigna, cosa casi imposible. 
Lo apuntado son datos, apuntes, no conclusiones; otra cara de la información para que nos paremos a pensar qué se esconde tras la noticia.
Este artículo en el que el nuevo presidente informa de su voluntad de adhesionarse de nuevo a la CIP y a la Commonwealth, es lo que ha motivado mi interés y que ha confirmado mis dudas...¿mejor el que ha venido que el que el que fue?, no sé

lunes, 23 de enero de 2017

No pienso, luego consumo.

Nosotros, la gran mayoría de personas a las que no nos mueven intereses económicos que no sean el vivir con dignidad, nos decantamos por una u otra opción en base a las informaciones que nos llegan. Sabedores de la manipulación de los medios, que responden al poder que les paga, tendríamos que buscar dónde se esconde la verdad.
Esa búsqueda de  la verdad se vuelve una tarea ardúa ya que internet responde a los grupos de presión y se encarga de eliminar y esconder las noticias que puedan poner en duda sus versiones. A todo ello se ha de añadir la acumulación de datos que desde la más tierna infancia van configurando nuestras creencias y opiniones, creando un fondo a los que acude nuestro cerebro y que es difícil de sanear. 
Estamos acostumbrados a alternativas binarias y contrapuestas, si no estamos de acuerdo con un planteamiento será que valoramos el contrario, si en un planteamiento existe una premisa cierta y esta es la que compartimos, todo el planteamiento nos parecerá bien. No hay rigor de ningún tipo y se valoran las impresiones, esas que llegan a nuestro cerebro por esa parte emocional que surge rápida y sin razonamiento alguno. El razonar parece que proviene del “cerebro” (cerebral) y se antepone a la”naturalidad” de lo que sale del “corazón”, considerándo incluso más humano. 
No damos tiempo, la mayoría de las veces, a que llegue a nuestro cerebro la señal de saciedad, nos vence la ansiedad, esa misma que nos hace comer dulces y grasas porque llegan rápidamente las señales de satisfacción al cerebro. Se busca una satisfacción sexual rápida, que al igual que en la comida, llegue el placer al cerebro y nos llene de endorfinas.
Se olvida que somos animales “racionales” y que al igual que aprendimos a cocinar  y a paladear los alimentos y que cada vez más anteponemos el conocimiento de los productos con el fin de ganar en salud, deberíamos también conseguir que el sexo fuese una comunicación que comportase placer, desprovista ya de la finalidad procreadora y dejásemos esa satisfacción despojada de lenguaje a la que nos ha arrastrado el “aquí te pillo y aquí te mato” de ese “impulso” (impulso,  porque dejó de ser instinto en cuanto no afecta a todos los individuos ni en el mismo momento y que caracteriza primordialmente la actividad del sexo masculino).


Hemos de aprender a dominar la ira, a ir modificando los impulsos y darles una categoría humana, a renunciar a la propiedad sobre las personas. Ya no tiene sentido la “virginidad” que aseguraba a los machos la trasmisión de sus genes, como tampoco tienen sentido los celos que no dejan de ser un sentimiento de propiedad. 
Nuestro cerebro es humano y por lo tanto tiene la posibilidad de utilizar su parte evolucionada, su corteza prefrontal, que permite el razonar, valorar, matizar los impulsos y modificarlos. Pero modificar los impulsos que nos permiten sobrevivir es una tarea llena de esfuerzo, el razonar requiere un entrenamiento y eso debería ser una tarea de la educación. 
Pero...¿para qué intentar que desaparezca la comida basura? ¿Para qué intentar transformar el sexo basura si prostíbulos, programas televisivos, películas y un sinfín de actividades lucrativas dan pingües beneficios?  Se necesitan satisfacciones baratas y rápidas, que la gente que no tiene medios pueda consumir más a poco precio, creándoles necesidades continuas y haciéndoles creen que algún día pertenecerán al grupo de los elegidos.
Sin educación, imperando el cerebro impulsivo, nos encontramos con la incapacidad de razonar y sin razonar no podemos tener criterio propio; se está abierto a cualquier plantemiento que cumpla con los valores que previamente nos han inculcado y eso es precisamente lo que necesita el sistema capitalista que basa su economía en el consumo.
La religión, la televisión, el cine, la familia y un largo etc., irán conformando nuestra forma de sentir configurando personas que solamente salven sus frustaciones con las compras compulsivas y sus vivencias virtuales.
Vivimos en una sociedad en el que se ha perdido la capacidad de espera, las cosas son inmediatas y sin esfuerzo, no se pierde el tiempo en análisis, o se siente una cosa u otra, no se está acostumbrado a la introspección, a saber por qué nos duele un comentario, una imagen, una actitud y la respuesta es el bloqueo, el no pensar para no sufrir, el apartarse de lo que nos crea conflicto (así de paso se da trabajo a los psicólogos, psiquiatras, laboratorios farmacéuticos y de terapias alternativas).
Un mundo en el que se incita al individualismo y en el que la ira aflora ante cualquier vicisitud por la incapacidad de afrontar una frustación, en el que se es incapaz de razonar, de investigar en la jungla en la que han convertido los medios; que solo se sabe de buenos y malos y no se tienen en cuenta matices, que se huye de conflictos y se busca siempre el ahorro energético.
Así se tienen personas dóciles, que se han conformado con su situación porque no quieren esforzarse en pensar, que sus ilusiones son las de comprar en un chino, comer una hamburguesa o una pizza, que su equipo gane la liga, viajar en avión para estar un día en una ciudad y ver los mismo escaparates globalizados o pegarse a una consola para tener una vida aunque no sea real. Personas que no se involucran en nada y que dar un paquete de arroz o de azúcar en un supermercado una vez al año, es su acción solidaria.

Cada vez con menos conocimientos, con menos lenguaje, ¿cómo se va a ser más humano?

miércoles, 19 de octubre de 2016

A la carga con las pensiones.




Hay un interés en crear malestar y miedo y que los trabajadores se apresuren a regalar las cuotas a sus empresarios (detraídas de su salario) y que tengan que sacar de su bolsillo dinero para que se lucre la banca con sus "fondos de pensiones", que de "pensiones" no tendrán mucho el día que intenten cobrar, ya que el dinero sabemos que vuela (al "fondo" me remito) y se sabe de países que se han apropiado de ellos (es curioso que datos como este sea imposible encontrarlo en español en internet, pero mirad este interesante artículo, que solo está en francés pero que merece la pena leer).
Se confunde "fondo" con "caja", “arcas” y “hucha”, como si fuese un sistema de capitalización; se habla protestando de cuantos años se ha cotizado, creyendo que se trata de un seguro del que recibes lo aportado y sus beneficios y eso no es así.
Tendríamos que fijarnos más bien en aquellos seguros que, cuando te das de baja, dejas de cobrar y no importa lo mucho que hayas pagado.  Nuestro sistema era de "solidaridad de clase", en el que los que viven de un salario (activos) están obligados a ser solidarios con sus cotizaciones ANUALES, con los que ese año cobran la pensión (pasivos) y así sucesivamente (por lo que la protesta debería centrase en que la solidaridad que se tuvo cuando se estaba en activo, debería ser acorde cuando se es pensionista). El presupuesto de la seguridad social, es un presupuesto de “equilibrio financiero” y un presupuesto, como todos los presupuestos, que se hace año a año y en el que los ingresos tienen que cubrir los gastos (equilibrio) CADA AÑO.
El "fondo" lo crearon para su propio beneficio (invertir en deuda pública) a sabiendas que si rebajaban los ingresos: rebajando sucesivamente las cuotas empresariales, disminuyendo las cotizaciones por contratos basura, dejando de cotizar por acabar el paro y no tener trabajo, sin inspectores suficiente para controlar el fraude..., y lo último que ha sido la tarifa plana a los autónomos, hace que los ingresos disminuyan. Por otro lado no se ha intentado aumentarlos, que podría hacerse: destopando las bases de cotización de los salarios elevados,  adecuando las cotizacion de los autónomos a los beneficios, exigiendo las aportaciones necesarios al Estado para las prestaciones asistenciales vía impuestos... Era lógico que tueviesen que recortar las pensiones.  Como ejemplo de que es una cuestión política, el aumento de las jubilaciones con porcentajes extra, a las mujeres que tuvieron hijos (no se ha protestado de este sinsentido con la falta de igualdad con los varones y que supone el interés en primar a la mujer para que siga en casa cuidando a los hijos).
Hicieron creer que con la creación de un "fondo," sacado del superávit de las cotizaciones del régimen general (lo que demostraba su viabilidad), “aseguraban las pensiones", fondo que debía ser "rentable" invirtiéndolo en deuda pública (española sobre todo y así matar dos pájaros de un tiro).  Sabedores de que no servía para paliar el saqueo, mientras tanto, se apresuraban a rebajar las cuantías de las pensiones ya que eso aseguraba el aumento de los planes privados de pensiones, a los que acudiría la gente asustada y así daban dinero a la tan "necesitada" banca.  La idea maquiavélica fue el primar las carreras de cotización y no las de trabajo, que no es lo mismo. Para vivir se ha de trabajar, pero trabajar no implica cotizar (sin inspectores y sin medios para vivir, ¿quién cotizaría?) y pasaron a penalizar duramente los descubiertos en las cotizaciones (ya penalizados en la ley socialista del año 85) y que la falta de empleo agudizaría. Con esa patraña y cuando la pensión contributiva mínima (la mayoría de aquí a unos años) sea igual que la asistencial (que estamo ya muy cerca), nadie reclamará  que se cotice porque todos cobrarán lo mismo y así, a financiarlas solo con impuestos (todas con la misma cuantía)y ¡a liberar a las empresas de esta carga! Se les robará elegantemente a los trabajadores, sin que estos se den cuenta, parte del salario, el que servía para ser solidario con los pensionistas. Y los trabajadores que tengan poder adquisitivo a pagarse un fondo de pensiones.

Esta disminución de los ingresos tiene que ver más con políticas de empleo y con mandatos de Europa que son los que exigen recortes. 
Hace falta que los presupuestos separen lo que es asistencial de lo contributivo ya que ahora se hace inexpugnable su estudio (cosa que evidentemente les interesa).
Tendría que haber aportaciones finalistas del Estado (vía impuestos)  para compensar TODO aquello que está dentro del presupuesto de la seguridad social, pero que al ser asistencial debe estar financiado vía impuestos (que pagamos todos), y no que recaiga una doble “solidaridad” sobre los trabajadores que pagan ya sus impuestos y encima deben asumir con su salario-cotización esas políticas.

Se aprovechan de la ignorancia, de la manipulación de los medios que utilizando terminología confusa crean inseguridad y miedo. Esta ignorancia, o visión economicista, es la que parece impregnó a las "mentes brillantes" que asesoraban a los sindicatos que dieron el visto bueno a la reforma. 
Hacen creer que la crisis de las pensiones solamente tiene como factor el paro o la falta de jóvenes, o la robótica, cuando están sacando a las mujeres del mercado laboral, tienen emigrantes que se pueden incorporar y los jóvenes tienen que marchar fuera. 
Existe sectores en quiebra, pero también es cierto que se necesitan menos trabajadores en sectores en auge con especialistas muy cualificados de sueldos elevadísimos, nuevos sectores de producción y cantidad de fraude en créditos que devienen incobrables por la falta de agilidad administrativa  (hecha la ley, hecha la trampa), que precisamente es aprovechada por los despachos profesionales que tienen como clientes a las grandes empresas que pueden pagarlos. 


 No solamente el paro es el factor responsable de los recortes (antes con los socialistas era la demografía catastrofista), se olvida que la sanidad la pasaron a financiar solo con impuestos y que existen medios para conseguir una efectiva redistribución de la renta que pueda permitir el hacer sostenible nuestro sistema de seguridad social, separando claramente las fuentes de financiación y sus aportaciones, así como políticas de empleo que permitan que los jóvenes se incorporen a la vida laboral.
Solamente el conocimiento del tema puede permitir que alcemos la voz en defensa del sistema contributivo de pensiones. 
El neoliberalismo se cuela como ideología dominante atenazada todavía por esa falacia del "Estado del bienestar"; pero debemos preguntarnos, bienestar, ¿de quién?  y mirar la letra pequeña de los programas electorales.






viernes, 14 de octubre de 2016

¿Personas tóxicas? ¿Quiénes?





Está muy en boga en la psicología moderna (norteamericana) el alertar sobre las personas “tóxicas” (queda claro en este artículo), entendiendo que estas personas “roban energías”. ¿Quién debe calificar a una persona como “tóxica”? ¿Cómo se sabe quién es la víctima y quién el verdugo? No aconsejan el alejarse de gente insolidaria, de gente sin inquietudes, de gente inmoral y deshonesta, de gente corrupta; estas al parecer no son un peligro.
Unas consignas que son un exponente claro de los postulados con el que el neoliberalismo impregna la sociedad de egoísmo.
La persona “tóxica” no entiende de parentescos ni de amistades, se la cataloga sin miramiento alguno cuando puede suponer un “desequilibrio” a la seguridad personal, esa que se aferra a impulsos y que no admite diálogo alguno por miedo a que desestabilice esa seguridad cogida con alfileres y que no permite autocrítica alguna. Da igual que esa “toxicidad” sea motivada por un problema psicológico, por una enfermedad que necesite de ayuda o por un problema personal grave; da los mismo porque debe uno alejarse y no escuchar. Así, se va aislando al “problemático” y uno se rodea de personas alegres, sin problemas, con mensajes “positivos” y que hablen del tiempo.
Se ha de dejar de lado a familiares molestos, esos que se atreven a hacer alguna crítica u observación aunque sea un padre o una madre, nada de comprensión o análisis de lo que nos dicen, a condenarlos al más terrible de los aislamientos (mobbing) sin diálogo alguno, avisando a los allegados de su peligrosidad para que hagan lo mismo. Nada de empatía porque acarrearía abrir una brecha a sus convicciones; esa brizna de sensibilidad la guardan para enternecerse con imágenes de animales desvalidos. Nada de enseñar a tener seguridad o autoestima, es mejor desprenderse de los conflictos.
A dejar a los amigos que con sus planteamientos pudiesen hacer tambalear las posturas egoístas e insolidarias; nada de diálogo, a dar media vuelta y buscar la compra compulsiva que gratifica más o el deporte en solitario que evita la competitividad. A aceptar solo a aquellos amigos que hablan de cosas intrascendentes y que nos envían mensajes energéticos o escenas de crías o de humanos que despierten el impulso materno. Eso sí, a aceptar “carácteres” despóticos por el “hoy por ti, mañana por mi”, a considerar el sentido de la propiedad y los celos como un acto de amor.  Se busca cualquier emoción que haga segregar serotonina, dopamina y endorfinas y que nos invada la felicidad.
Nada de planteamientos políticos, mejor conversaciones intrascendentes que no quiten el sueño y huir de cualquier noticia  que pueda alterar nuestra inestable tranquilidad. Pensar que las guerras, el hambre y la miseria, están lejos de nosotros y no pensar en ello porque afecta. Aprovechar la vida que es maravillosa y llenarse de energía vital a pesar de no tener futuro, trabajo, sanidad pública, ni pensiones el día de mañana. 
La familia es el núcleo fundamental de las relaciones humanas (y del capitalismo) en la que se sabe que siempre se será acogido (y mantendrán si hace falta), que defenderán a ultranza actitudes o acciones de sus miembros. Así en la escuela primará la familia al criterio del docente, en las relaciones sociales se apoyará sin discusión alguna al familiar implicado y un largo etc. Todo el mundo en su casa y los trapos se lavan dentro. Esta estructura tan cerrada aisla al que no tiene familia y lo deja totalmente desamparado y solo.
Existe una concatenación de grupos a los que se pertenece que se categorizan de acuerdo con la cultura en la que se esté inmerso y que se rigen por los mismos principios de cohesión. Así los miembros de una iglesia, los socios de un club de fútbol, los habitantes de un pueblo, de un país, los miembros de una secta;  los pertenecientes a una etnia, a una religión, a un partido, a un sindicato...  La pertenencia al grupo da seguridad y potencia la emoción que llega a cegar y caer en el fanatismo. 



Pero pregunto, ¿dónde está el ser humano? El que la evolución dotó de una desarrollada corteza prefrontal que le permitió controlar sus emociones, que pudo tener conciencia de si mismo y razonar.
Seguimos dejándonos llevar por la amígdala, por nuestro cerebro ancestral, aquel que es el responsable de nuestras emociones primarias, el que nos ayuda a prevenir el peligro, a protegernos del dolor, que desata nuestra libido... 
Somos seres sociales, con cerebros evolucionados y nos conformamos con emociones primarias. El sexo y la comida siguen siendo las máximas satisfacciones y no precisamente para conservar la especie o continuarla.
La neurociencia nos abre un universo de conocimiento. Comprendemos cada día más el funcionamiento de nuestro cerebro, pueden observarse los circuitos que conectan nuestras neuronas, se sabe de su plasticidad y la posibilidad de cambiar comportamientos.

Pero las investigaciones en neurociencia se dirigen al neuromarketing y saber de qué manera potenciar el consumo, se profundiza en saber cómo superar el miedo y que los soldados puedan sin angustia matar, pero no se aplica en enseñar esa inmensa satisfacción humana que produce razonar y convivir, no se educa en el esfuerzo, en el control de la ira, en la inmensa emoción que produce el preocuparse por los demás. Parece que interesa que no pensemos y que sigamos siendo insolidarios y egoístas. ¿Personas tóxicas? ¿Quiénes?



domingo, 11 de septiembre de 2016

¡En qué país vivimos!



Frente a frente en el puerto para yates de lujo de Barcelona.




Nos movemos por emociones, por esos sentimientos irracionales que afloran y hermanan como en el fútbol, en una secta, en un partido o en los terribles nacionalismos.
Lo irracional mueve a las masas y a lo irracional no se le combate con la razón, es imposible. Si no hay una brecha para el diálogo, solamente se aceptan los argumentos dentro del “sesgo deconfirmación” y lo demás caerá en saco roto. La irracionalidad sabe de teorías conspiranoicas, esas que se admiten al margen de cualquier dato científico o razonamiento que es automáticamente considerado escéptico y vendido al capital, y que va arraigando en lo más profundo.
En este contexto llegan los mensajes de los medios de comunicación y especialmente la televisión, que deja sus voces y coloridos que acompañan la soledad cotidiana. Sexo, machismo, violencia..., mientras se incita al consumo y más consumo. Programas basura de todo tipo: infumables programas del corazón en los que la gente envejece con sus tertulianos, una versión light de los “subasteros” en las que los morosos son criminalizados u otra en la que los objetos son desposeídos de su historia y del valor sentimental que acumulan; cazadores de recompensas, buscadoras de maridos millonarios, series en la que tomarse la justicia por su mano enaltece, series de policias malos, series de abogados indecentes, documentales que relatan la historia de una forma tendenciosa y torticera, documentales de catástrofes varias,  series en las que todos son ricos, guapos, con trabajos liberales y grandes mansiones, series de vampiros o asesinos sanguinarios con violencia y sexo, que es lo que vende. Nos enseñan como viven, como se divierten los millonarios para que la felicidad pase por esto (el anuncio de la ONCE). Noticias a doquier copiadas de la misma agencia y en las que vomitan odio y crean opinión manipulando la información.
Somos un pueblo cuya historia reciente habla de represión y muerte; el golpe del 23 F, consiguió su cometido, el no cambiar nada para que nada cambiase y así se sigue el miedo, miedo heredado ya de nuestros padres.
El inmovilismo nos invade y es campo abonado para los depredadores ideológicos.
Así estamos todavía, gobernados por el PP que llegó culpando a los socialistas, que no fueron mejores, y así se van turnando y pasando la vez desde la constitución de 1876 (con el impasse que supuso la dictadura de Franco). Esos socialistas que, con cuatro leyes “progresistas”, desviaron nuestra atención mientras saqueaban nuestra sanidad, nuestras pensiones, nos vendían el patrimonio y nos volvían a vender a los americanos como en la época de Franco; entonces por unas cuantas bases y ahora por un escudo antimisiles volviendo al “Bienvenido Mister Marshall”.
Y los que volvieron, esos señores del PP, que abren los brazos esta vez a Obama y que nos han armado hasta los dientes y que con su líder, que parece salido de un guiñol, han continuado con lo mismo o más.
Enzarzados en discusiones de taberna cuando sabemos que se trata de más de lo mismo. El terrible espectáculo de una izquierda agonizante que entremezcla populismo y neoliberalismo y que se diluye como sus siglas.
Y mientras la crisis se ceba en los deprimidos, los independentistas catalanes ven llegado el momento de crispar a sus ciudadanos con falaces promesas.

¡En qué país vivimos!


sábado, 10 de septiembre de 2016

Decíamos ayer...










Los periódicos se dedican a desinformar, de eso se trata. Todavía hay gente que cree en “El País”, ese medio cuyo vuelco a la derecha es vergonzoso porque hace tiempo que responde a los intereses de ese “socialismo” de pacotilla que nos han vendido y en el que se vierte continua ideología y se sigue azuzando a la masacre de los pueblos, como hicieron con Libia, hacen con Siria, siguen con Cuba y Venezuela, Corea del Norte y cualquier país que signifique una amenaza a esta sociedad “idílica” en la que viven muchos, pero de la que disfrutan tan solo unos cuantos. A éste se le han unido todos los demás, diarios “progresistas” que venden desinformación y no se salva ninguno. Y así se crea una ciudadanía desinformada que es lo que se pretende, una población en la que arraigue ese mensaje de “falta de libertad”, de “falta de democracia”, que sacan a relucir siempre que les interesa en un conflicto en el que hay que apoyar a EEUU y sus secuaces. Escenas manipuladas de niños heridos, mujeres violadas, hombres torturados,destrucción y miseria que impidan ver más allá y les permita ir expoliando pueblos.
No importa que los países hayan escogido democráticamente a sus líderes, ni que hayan constituciones aprobadas por sus parlamentos, da lo mismo poner en el poder a extremistas musulmanes o católicos, o que lleguen fascistas, no importa y no les ha importado nunca.
Pero existe una clase media (en extinción, ya que o bien se ha proletarizado o bien una minoría enriquecida forma ya parte del establishment) pero la que queda todavía cree que es posible que con el décimo de la lotería, la primitiva, el número de los ciegos, las apuestas o el chanchullo, pueda dar el salto y llegar a pertenecer a la élite.
Esto es lo que hacen creer; que en el capitalismo falla la gente, no el sistema. Por eso tampoco importa airear la corrupción, el fraude sistemático, el amiguismo, etc. No pasa nada, la culpa es siempre de “personas”, que tras el escándalo pasan a disfrutar de otro tipo de prestigio, el prestigio de haber sido capaz de robar más que otros y aprovecharse del sistema.
Todo pensado para dar trabajo a “todo” el mundo.
Despachos de abogados que viven de eso, de aprovechar prescripciones, o provocarlas, de buscar los resquicios de la norma para enriquecerse. Da lo mismo que sean ladrones, sinvergüenzas sin escrúpulos o narcotraficantes.
Esa “libertad” que sale a la luz, para regodeo de los poderosos, cuando ya no puede nada más escandalizar y porque se ha creado ese mecanismo de la ”indefensión aprendida” que tiene el poder de anestesiar pensando que las cosas son así y no pueden cambiar y es mejor “resignarse”.
El escándalo, el estafador de medio pelo, la corruptela, parecen formar parte de la vida cotidiana y de la idiosincrasia del país y el estafar a las Mutuas, a Hacienda, a la Seguridad Social, al paro..., se minimiza siempre comparando lo que roban los de guante blanco. Tal vez es comprensible que la necesidad obligue al chanchullo, que el hambre incite al robo y bien es cierto que ahora  son solo culpables quienes no tienen dinero, pero esto no es óbice para que la ética personal vaya introduciendo valores de honestidad porque, de lo contrario, estamos propiciando que se justifique desde lo personal a los que llegando al poder hacen lo mismo. Quién no ha oído la frase, “yo hubiera hecho lo mismo si pudiera”, “éste es tonto porque lo han cogido”... Así nos hermanamos con delincuentes y perdemos capacidad moral de crítica. Una sociedad en que cada vez están más distanciadas la moral, la ética y la legalidad tendría que hacernos pensar en profundidad.



















sábado, 14 de noviembre de 2015

No son los otros, somos nosotros.

13 de noviembre de 2015, más de 140 muertos.



Terrible lo acontecido en París, terrible lo acontecido en Líbano, lo que acontece en Yemen, terrible lo que acontece hace años en Libia, Irak, Afganistán, Palestina, terrible lo que acontece o ha acontecido en tantos y tantos países. No se trata de una guerra de religiones, ni tan solo de una guerra de igualdad para que comprendamos lo que pasa en sus países, no; los grupos terroristas que ahora se responsabilizan de los grandes atentados son grupos que utilizan mercenarios y que aprovechan el fanatismo de los jóvenes a quienes aleccionan y que están armados e incitados por los poderosos que ahora se rasgan las vestiduras. 


Noviembre 2013, 23 muertos embajada de Irán en Libano.


No se trata de una lucha por el Islam, ni son actos pensados para que Europa sepa lo que viven ellos, o actos de desesperación; sus actos llevan organización, dinero y poder, son actos que pretenden ocasionar dolor y odio. A los únicos a los que puede favorecer esta situación son a los piden más apoyo a Europa en su lucha por el territorio; a estos no les importan los daños colaterales nuestros ni de ni de esos otros, porque aquí estamos todos; pretenden canalizar el odio en apoyo a sus criminales acciones. 


20 marzo 2015. 145 muertos atentado Yemen


Ahora a superar el duro dolor de la masacre, a pensar que no son “ellos” sino “nosotros” y esa primera persona cambia el decorado de lo acontecido. Se alzarán nuestros dirigentes con caras compungidas y golpes en el pecho y se pondrán a limitar libertades buscando a hipotéticos enemigos y criminalizando a los de siempre. ¿Cómo va a recibir Europa ahora a los refugiados? Lo que se pretendía, que era el miedo, ya lo tenemos, y mientras, no se sabrá de recortes, ni de crisis. Esa Europa que sale en la ayuda de sus amigos sionistas y norteamericanos en ese afán de controlar el mundo, que venden armas y azuzan guerras, ahora contarán con más apoyo en sus incursiones, y me pregunto yo..., ¿Quién nos ha metido en esto?
A ver qué libertad tendremos ahora y qué libre circulación tendrán los estigmatizados. (fotos: atentados en París, Yemen, Bagdad y Líbano) Es mi modesta opinión.




Uno de los muchos atentados en Bagdad.
Y en nuestra propia carne... 

Madrid, 11M, 2004. 168 muertos, 1400 heridos.