domingo, 19 de septiembre de 2010

Las letras, la música,... el vacío de tu ausencia.

Se me olvido escribir, se me olvido el lenguaje de las letras y ahora vacía y hueca las espero, espero que lleguen, que me invadan y vibre así mi aletargado corazón
¿Dónde estarán ¿ ¿De qué huyeron?
Antes jugaban al escondite y me gustaba perseguirlas y encontrarlas.
Ahora tan solo tengo pensamientos que incapaces de ser palabra son nada como el humo.
Miro el mar y el cielo y el enorme pino por donde saltan a veces alegres ardillas. Algún barco pasa ajeno engalanado como un árbol navideño. Veleros y barcas se ven de vez en cuando cruzar el horizonte. Alguna urraca grazna (si es que graznan las urracas) y las veo posarse con su plumaje negro y blanco. Las glicinas se encaraman presurosas antes que el frío las apague y la bougainvillea, con sus tonos verdes y rojos, resaltan recortadas sobre el azul grisáceo del mar, hoy nítido y resplandeciente después de las lluvias de estos días. 
 

Hoy ha muerto Labordeta, el caminante intrépido, el cantautor sencillo, el aragonés convencido, el maravilloso profesor.
Se ha ido y nos ha dejado solos. Sus canciones fueron acompañamiento de soledades, nanas para mis hijos, sosiego para tanto desencanto.
Referente indiscutible de honestidad, lo vi hace escasamente un año en una entrevista cercana y coloquial (debió ser el último programa que vi en la tele). Habló de su cáncer de una forma natural, como si de una anécdota se tratase. Otro que se va...Se fue Marvin Harris, Kapuscinsky, Ángel González, Benedetti, se fue Saramago...se fue Paco.
Personas que admiré y admiro.
¡Se han ido tantos!
Y aquí quedamos a la espera de “esa hermosa mañana que tú ni yo ni el otro la llegaremos a ver”, ¡Ojalá que puedan verla nuestros nietos!
Tendremos que esforzarnos para que pueda ser”
Mi recuerdo para siempre y mi mas rendido homenaje, aunque sea póstumo.