miércoles, 22 de septiembre de 2010

La soledad del olvido

 Las nubes de ayer
Una noticia de ayer  me impresionó sensiblemente. La muerte dentro de una furgoneta de dos ancianos en sus sillas de ruedas. Lo triste no es tan solo la soledad de sus muertes. Lo más triste es la soledad de sus vidas. Se olvidaron de ellos, sin más. Pasaron once o doce horas sin que nadie notara su ausencia. Fue el propio responsable de la residencia quién los encontró cadáveres y los intentó reanimar tras subirlos a la habitación según El País (creí que para levantar un cadáver hacía falta un juez). Eran ancianos. Eso sí, se recalca que tenían “demencia senil”, pero ancianos. 
 

Antes la ancianidad era un grado y la experiencia una virtud, ahora existen ancianos, pensionistas, abuelos, tercera edad, todo menos viejos. Pero...¿No es lo viejo lo que se deja olvidado o se tira cuando no sirve? ¿No serían dos viejos los que se dejaron olvidados en una furgoneta?


1 comentario:

Miquel dijo...

a los abuelos nadie los adopta...