jueves, 23 de septiembre de 2010

Ali Babá y los 500 ladrones y pico.

Antes se vivía mejor, no porque estuviese Franco, no, la causa deberíamos buscarla en esta esponjosa, envolvente, putrefacta, nauseabunda sociedad de consumo producto de una economía de mercado donde prima la libre competencia, la propiedad privada y el lucro de unos pocos a costa de unos muchos..
Me paso el día reclamando. Tengo en mi ordenador carpetas y carpetas con variopintas reclamaciones a: Ayuntamientos, Compañía de luz, Compañía de gas, de Telefonía, móvil o no móvil, Bancos, Tiendas de muebles, de electrodomésticos, de ropa, Tintorerías, Tiendas de arreglos, Venta de ordenadores, Tráfico, Catastro, Asnef, Seguridad Social, Compañías aéreas, Ferrocarril, Constructores, Jardineros, Vendedores de todo tipo, Chapuzas de todo tipo, Electricistas, Abogados, Oficinas de consumo, Compañías de Seguros varios, Administración de correos, Administración en general y creo que me dejo alguna.
Cada día se me brinda la oportunidad de redactar de nuevo una reclamación. Antes el resultado de mis reclamaciones era siempre a mi favor, pero de un tiempo a esta parte parece que además de saberte las leyes de Procedimiento Administrativo, las de Tráfico, las de Urbanismo, las de Consumo, las de Recaudación y un largo etc y un largo etc también de Reglamentos, es necesario salvar los obstáculos de las informaciones de "Atención al Publico" de las diversas compañías o entidades y salvar el de las oficinas de Atención al Consumidor o de Defensa del Consumidor y más aún las de abogados o asesores de cualquier entidad que brinde este servicio.
Las consultas realizadas siempre son "in dubio pro empresa o entidad", jamás pro usuario.
Ahora, lo de menos es tener razón, lo importante es el coste-beneficio de la gestión y el ahorro por lo tanto de energías encaminadas a que la verdad o la justicia aflore. Sólo importa el bolsillo del abogado y evidentemente el tuyo. pero en relación inversa.
Si no has cometido ninguna infracción de Tráfico, pero pese a ello te imputan una y esperas paciente a que se te comunique, (la función primordial, no ha de olvidarse, es recaudar y poco importa el fondo) será enviada al domicilio de hace veinte años, sabiendo el escaso éxito de tal notificación, y después al BOP sin más datos que el nombre de corrido, haciendo imposible su conocimiento. En el supuesto que intentes un recurso, los "expertos asesores" te recomendarán pagar ya que la publicación en BOP es la notificación que va a misa y de ahí no hay quien los saque. Después, y gracias a eso, se ganan la vida sus colegas en los despachos profesionales que hay especializados. No hay que quitar el pan a nadie y a cada uno lo suyo y las faltas de rigor son una bicoca para muchos.
Si llevas una preciada prenda a la tintorería y la llevas con el tiempo justo antes de un importante evento, puede que te encuentres con alguna sorpresa. Ante el desaguisado te compras otra y vas y reclamas y llega el arbitraje de "expertos" quienes absuelven de toda culpa al "profesional" y le cargan el mochuelo al Corte Inglés (todo sea para apoyar al "petit botiguer", el pequeño comerciante). Después resulta que en el Corte Inglés te dicen que "esa pieza no tiene entretela y que lo que pasa es que no saben planchar" pero que tienen como norma no entrar en conflictos de esta índole y prefieren cambiar el producto. ¡Viva el arbitraje!
Por una presunta deuda de 1,28 € de una finca rústica, puedes encontrarte (sin previo aviso, ni saber de qué) con que el Magnífico Ayuntamiento de Socuéllamos (Ciudad Real) ha tenido a bien embargarte 201 € de la devolución de la Renta. Eso sí, después de un mes envían diligentemente Providencia de embargo con pié de Recurso al ¡Económico Administrativo de Móstoles! en Madrid (debe ser por la empanadillas, pero mentales).
Y siguen sin devolver el dinero después de dos recursos y pasado ¡dos meses! y si no lo resuelven se debe ir al Contencioso Administrativo con abogado y dinero, mucho dinero, quien lo tenga.
Ese maravilloso Ayuntamiento reclama un IBI de una finca ¡vendida hace 24 años! y cuyo actual propietario paga puntualmente. Ni el presentarse con dicho señor ha servido para que desaparezca la deuda y en su sistema informático todavía aparecía hace un mes.
Eso amén de otras lindezas como no recibirte después de haberte desplazado más de 800 Km o conceder, haciendo un agujero en su apretada agenda, una cita a la abogada... el día después de acabarse el plazo del recurso. O decir digo, para decir después dije, e ir mareando la perdiz.
De lo mejor es lo de la Telefonía. Te llaman una y otra vez a pesar de listas Robinson y otras historias para proponerte las más deslumbrantes ofertas, routers de platino e iridio o vacaciones en las Bahamas, a ti todas te parecen iguales. Olvidan informar de la letra pequeña. Las ofertas son temporales y después vuelves a lo mismo de siempre, eso sí con un router de más. O si se te ocurre leer lo que te ofrecen y te planteas que no es eso y que ya estabas bien como estabas y te indican que todavía estás a tiempo y llamas dentro de los siete días hábiles (los hábiles son ellos, debe ser un legalismo para dar confianza) para rechazar la oferta al teléfono que te indican y te cae una penalización "por baja anticipada" ¿Baja? ¿Y el alta? Es que el alta es una, grande y .... el teléfono que indican no es, según informan, el del departamento de Bajas y la conversación no se graba por lo que da igual que les cantes un bolero, pero tu tienes tu cuarto router y te ha costado 82 €, a no ser que quieras engrosar la listas ilegales de morosos (pero que son de las que tiran los bancos para no dar créditos)
Te armas de valor, después de las veinte llamadas hechas para enterarte de qué va la factura y soportar la hora y pico de músicas en espera o tecleado de números y voces impersonales de operadores o operadoras de acentos indescifrables y conversaciones casi esotéricas, te vas en busca de un "defensor del usuario" y qué menos que el dedicado a los problemas de telecomunicaciones ubicado en Madrid y en él , esta vez rápidamente te contestan, y de pronto descubres que es legal que las altas sean sólo una grabación de voz ( me gustaría saber cómo pueden acreditar que tienes conocimiento de lo que te hablan o si eres realmente tú y te has enterado de lo que contratas) pero al parecer eso también va a misa. Pero todo lo del teléfono y la baja en siete días y hábiles, nada de nada, parece ser que es un patraña, que si es así, podría llamársele tranquilamente estafa o como mínimo abuso...pero es la penalización por un router que no puedes devolver y un alta que no era realmente la que te habian ofrecido. Has de acabar de nuevo en consumo para lo más seguro tener que ir a un juzgado por 82 €.

Continuará...(y lo que te rondaré, morena)

1 comentario:

Miquel dijo...

completamente de acuerdo..estamos indefensos