miércoles, 28 de diciembre de 2011

El imperio contraataca.



Pero, en vuestra sociedad actual, la propiedad privada está abolida para las nueve décimas partes de sus miembros; existe precisamente porque no existe para esas nueve décimas partes. Nos reprocháis, pues, el querer abolir una forma de propiedad que no puede existir sino a condición de que la inmensa mayoría de la sociedad sea privada de propiedad”. Manifiesto Comunista Karl Marx y F. Engels




No puedo mirar hacia otro lado, no puedo. Ahora tengo la vista perdida entre mis teclas y ese cielo gris, que se recorta rugoso sobre ese mar plomizo. Amarillean las hojas de los centenarios plátanos que bordeaban lo que fuera la carretera de la costa, ahora descuidado camino custodiado por una cerca que salvaguarda del tren o eso creía, como creía tantas cosas. No, la cerca -que no es alambrada por si caen y se hieren y encima tienen que pagar los gastos (digo yo)- es para proteger al tren de los turistas o de personas desesperanzadas que se tienden en su cama de hierro. No, no lo hacen para evitar el desasosiego a los conductores de tan terribles sucesos, ellos pasan temerosos y lentos y pitan y pitan por temor a un encuentro. A los amos del tren no les importan sus conductores, ni sus guardabarreras, aquellos personajes que de pronto se ponían su gorra roja de visera y con una banderola y a la hora fijada, daban paso al tren y a sus pasajeros. Hasta que no se oía su silbato el tren no arrancaba. Mientras esperaba el ritual, comtemplaba el mar, sereno y tranquilo, con el sol naciendo entre las aguas y deshaciendo esas primeras brumas que coloreadas van anunciando el día. 
Ahora lo importante es cobrar y no dejar escapar a nadie y rentabilizan sus estaciones reconvertidas en chiringuitos expendores de billetes, bebidas, cafés y tapas. Se han modernizado con sofisticados artilugios para que no te escapes, moderna megafonía para avisarte de lo prohibido y evitarse demandas. De vez en cuando, uniformados guardias con feroces perros se pasean altaneros por el andén y custodian las vallas por donde ocasionalmente salta algún joven. ¡Cuanto dinero se gastan en controlar!
Qué triste monotonía en la que el lucro se ha encargado de homogeneizarlo todo. 
No puedo ver lo que pasa con Siria. La visita de los observadores  adolece de credibilidad, veamos cómo en  "La Vanguardia", a pesar de reconocer que: "Los observadores de la Liga Árabe han confirmado que existen violaciones de los derechos humanos en la ciudad de Homs, en el centro de Siriapero no han podido determinar si fueron cometidas por las autoridades o por grupos terroristas, informó hoy a Efe una fuente de la organización panárabe" el titular es maliciosamente redactado. 

Solamente queda estar alerta del terrible espectáculo ya anunciado. En Libia las aves de rapiña ya se lanzan como anunciábamos en busca de lucrativos contratos.  ¡Qué impotente se siente una ante todo esto!
El caso de Sudán, ahora dividido y con un nuevo país; Sudán del Sur, bastión del neocolonialismo. Apuntaba “El País” hace unos meses qué lejos estaba esta independencia de haber acabado con los conflictos. Los rebeldes fueron ayudados por Israel, que enviaba armas a los movimientos de “liberación" a través de Etiopía y Kenya; estos grupos coordinaban sus acciones con el Mossad. 

Declara en diagonalperiodico.net  José Lucas, miembro del Comité de solidaridad con Africa negra:

 La ayuda norteamericana a las guerrillas SPLA, que luchaban por la independencia del Sur, que alberga el 80% del petróleo de Sudán, ha sido bastante evidente y ha oscilado desde posiciones más veladas hasta otras más abiertas como las manifestadas por Roger Winter, quien ha ostentado diferentes e importantes cargos del Gobierno de EE UU en la zona, en las que abogaba al principio de la guerra por utilizar a los ejércitos de Uganda o Eritrea, en aquel momento aliado, para derrocar al Gobierno de Sudán”

Mientras, se difundía una campaña de desprestigio mediático para Al-Bashir y se  cargaban las tintas en las diferencias religiosas y étnicas, como es habitual en las estrategias de desestabilización que emplea EEUU y los sionistas y que ya han aplicado en los países de la primavera árabe y en Libia, por nombrar algunos. Finalmente, en julio de este año y después de un referéndum en enero, se ha reconocido la autonomía del sur, creando ese nuevo país. El nuevo estado neocolonialista facilita los intereses de EEUU, Israel y como no de la ONU, ya que es la parte del país que cuenta con más petróleo. Pero las refinerías, oleoductos y los puertos en el Mar Rojo, están en Sudán. Deben por lo tanto pactar con el norte y seguir sacando el crudo por ese país.  Sudán del Sur ha gozado de la ayuda de occidente y Sudán cuenta con el apoyo de China. La Corporación Nacional de Petróleo de China es la principal compañía en la región, que gestiona el crudo sudanés y la que ha pagado las infraestructuras de su explotación y canalización. A EEUU,  después de haber acabado con el régimen libio, le interesaba este fraccionamiento para así poder controlar Sudán del Sur, con el fin de intentar frenar el flujo de petróleo a China. China no parece tener el mismo planteamiento que occidente. La empresa china es nacional, por lo que sus beneficios, teóricamente, redundan en la economía del país (que tiene una economía centralizada, por el momento). Además invierten grandes sumas en infraestructuras que son utilizadas por el propio país en el que se asientan.  Ayudan al desarrollo de sus empresas no con el único fin de lucrar a sus propietarios, las grandes corporaciones que mueven el mundo.





Curiosamente, se niega el estado palestino y el del Sáhara Occidental (pendiente de un referéndum desde hace años) y, con un referéndum en una población casi analfabeta, logran la independencia. Este acuerdo pactado por las fuerzas más representativas para dar fin a la guerra civil en 2005 tampoco parece haber satisfecho en su totalidad, ya que esta división ha suscitado el reclamar otras independencias como la de los nubios, región que el colonialismo inglés anexionó a Sudán cuando sus raíces históricas estaban en Egipto. Ahora se levantan para pedir su independencia y el país, ya balcanizado, corre el riesgo de fraccionarse aún más con los conflictos que ello supone y el beneficio que para algunos países puede representar. Es retomar las fronteras del antiguo colonialismo, que nada tienen que ver con las etnias, tribus y clanes asentados en la zona.


Da que pensar el que el fiscal de la Corte Penal Internacional , Luis Moreno Ocampo, -cuyo mandato acaba en 2012 y cuyo cargo al parecer ocupará un africano (para cubrir las apariencias y que pueda la Liga Arabe seguir facilitando la entrega de países al neocolonialismo) acusa a Ahmad al-Bashir de genocidiocrímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, por los conflictos suscitados en Darfur y pesa sobre él una orden de arresto, cosa que parece no importarle demasiado a Al Bashir.
Es de recordar que a este alto tribunal no pertenece ni EEUU ni Israel, pero ¿para qué? si son los que marcan la línea a seguir, quedando ellos siempre al margen. No importa Guantánamo, ni las mil atrocidades que se cometen en Palestina o en el mundo. Encima, y para mayor escarnio, EEUU ha ampliado con una nueva ley antiterrorista,  la detención secreta por tiempo indefinido de cualquiera de sus conciudadanos, en cualquier parte del mundo, simplemente por ser “sospechoso” de apoyar una organización terrorista.


Podría explicarse que las presiones de occidente hayan hecho que Al Bashid ceda el territorio a los independentistas y asuma la deuda externa de la totalidad del país  a cambio de petróleoEl petróleo representa el 60 % de los ingresos de Sudán y el 98 % de Sudán del Sur ; es necesario un entendimiento entre las dos partes. El acuerdo de paz conllevaba el reparto equitativo de los beneficios obtenidos por el petróleo, pero el trato era por un año. La ONU está alerta de lo que pasa en el país. Uno de los temores que suscitaban los acuerdos era la aplicación de la ley islámica en el norte, mientras el sur se declaraba laico y se "respetaban todas las libertades". El norte no ha aplicado la Sharía con rigor desde 2005; seguramente Al Bashir, a pesar de ser el islam predominante  en el norte, sabe  de la diversidad religiosa del país y debe ser consciente de los conflictos que acarrearía.  

Corea del Sur, Vietnam del Sur, Sudán del Sur... ¡Tantos sures que intentan engullir el norte! ¡Qué sibilina estrategia! ¿Cuantos más sures habrán de haber? ¿A costa de cuantas vidas forjarán el nuevo imperio? ¿Cuando se acabará el expolio? Qué pasa con tantos países que de pronto surgen por una sutil división? Guerras, dolor y muerte disfrazadas de humanitarismo.










1 comentario:

Miquel dijo...

Sabes lo que sucede, que cuando abarcas tanto mal, acaba uno saturándose. Ese es un medio con el que cuentan. Hay tanta barbarie que ya nos hacemos inmunes..ese es el problema. Por lo demás poco que decir, si tienes más razón que un santo ¡¡ salut