viernes, 21 de octubre de 2011

El rojo ha teñido de nuevo vuestras fauces.


He recordado este poema del desaparecido Ángel González, hoy que no puedo olvidar  las imágenes con las que se ha deleitado la prensa del asesinado presidente libio Muamar el Gadafi.  Hoy que me invade de nuevo la impotencia y la indignación...

Elegido por aclamación.

"Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y él entendió: ¡a las armas! -dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.
Cuando envainó la espada dijo, dice:
La democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.
El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy -silencio-
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.
Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio."




Todos sois cómplices

Os alimentáis de sangre para no tener nunca bastante,
hienas que escarbáis en la miseria.
¡Miserables! ¡Qué habéis hecho!
Jauría de carroñeros que os lanzáis sobre las víctimas
con el latido todavía salpicándoos el rostro.
Tenéis sucias las manos,
vosotros que pregonáis a los cuatro vientos un dios.
¡Hasta dónde ha de llegar la podredumbre!
¡Hasta cuando resistiremos esta atroz tropelía con la que os deleitáis!
Me oprime el corazón de tanta barbarie. Me duele el alma
que no tengo. Si la tuviese, esperaría paciente vuestro castigo.
¡Miserables! El mundo es vuestro...
pero habrá un día en que despertarán los vivos y os pedirán
esa sangre que chupasteis de sus muertos. 

Olimpia.

2 comentarios:

Miquel dijo...

el que mataron era una bestia; los que le ayudaron a matar, son unos bestias; los que ahora han cogido el poder, serán unos bestias...

Paco Frutos dijo...

No podía ser un poema de la belleza, lo es de la brutalidad a la que pueden llegar los verdugos materiales cuando las ordenes fascistas de Obama, Sarkozi, Cameron, Berlusconi, Zapatero-Chacón-Jiménez, Rasmussen, Banki-Moon,y los demás, son: matar, destruir, saquear.
A pesar de ello, exístimos otra gente. Un Abrazo solidario. No renuncies a decir tus verdades en prosa o en verso.