sábado, 22 de diciembre de 2012

Mirar hacia otro lado.


He tenido abandonado el blog, herida de nostalgia de un tiempo no mejor, traspuesta de dolor de ver lo que me rodea. Parece todo una triste caricatura. Invisten presidente a Mas, con el apoyo de ERC; no me lo puedo creer...


Como en los en los mejores tiempos en que Jordi Pujol hizo creer que el nacionalismo pasaba por defender a su Banca Catalana, ahora, con el magnífico apoyo de sus colegas del PP y sus medios informativos, se rajan las vestiduras por agravios al nacionalismo, reivindicado con fervor mesiánico justamente ahora, en estos momentos en que sus despiadadas tijeras han podado todo lo que podía suponer conquistas sociales. Ahora, todos a una para defender al país, olvidando que en el resultado de las elecciones les daban un varapalo. Pero ahí tenemos a una Esquerra Republicana resurgida de las cenizas del tripartito y aupada por los mensajes incluso de CCOO de Catalunya, en su felicitación navideña, con una frase de Lluís Companys, para rememorar los breves dias de la independencia catalana.


Prometí un post sobre 1714 y lo iré elaborando y añadiré 1934, para que veamos ciertas peligrosas similitudes.
Ahora tenemos a estos voceros nauseabundos que se han atribuido la representación de todos, confundiendo a la ciudadanía con promesas de una Catalunya Una, Grande y Libre y que los embaucan con la promesa de una consulta ciudadana sobre la supuesta soberanía del país...¡Pero qué soberanía, cuando nos están vendiendo y vamos a ser propiedad de las grandes marcas que ahora incluso darán nombre a las paradas de los transportes metropolitanos! Ahora toca el idioma, cuando son los mismos perros pero con distintos collares; buscar tres pies al gato, unos y otros. ¿Lo peor de nuestra educación será el idioma? Para ellos desde luego no, ellos saben bien qué tipo de educación requieren los esclavos: ninguna.
Puestos a ser positivos y ya que nuestro ideal pasa por ser como Dinamarca, yo iría más lejos: ser como EEUU, patria de los emprendedores, y ya puestos, hagamos inmersión lingüística en inglés...¡Si ya tenemos los carteles y rótulos de multitud de empresas! ¡Clases de la universidad en inglés! ¡Parvularios en inglés! ¿O es solo para los emprendedores?


Pero cuidado; en su discurso, antes nos libramos de inmigrantes (se entiende que los inmigrantes sin recursos) y de otro tipo de desempleados, que pueden deteriorar la imagen del país, y nos dedicamos a internacionalizar la mano de obra barata, como esclavos.
En Canada ya han pedido unos cuantos y nosotros tenemos una cantera de ciudadanos sin especialización alguna dispuestos a traspasar fronteras para sobrevivir. 
Ahora que el negocio del fin del mundo de momento se les ha acabado, hasta que llegue algún otro iluminado que vuelva a distraer a la población de su particular fin del mundo, nos conformaremos con ver y oír, sin ningún tipo de pudor, cómo la clase política airea sus corrupciones, sus paraísos fiscales, sus contubernios, la venta a saldo de nuestro patrimonio, cómo proponen alargar la edad de jubilación a la de la esperanza de vida para tenernos a todos trabajando como las gallinas en el ponedero, con la bombilla encendida siempre, y ser más dóciles; cómo privatizan lo que les queda de la sanidad y cómo fabrican un mundo a su medida.


Tal es su cinismo, que se dedican a apelar a nuestra solidaridad, organizando maratones o recogidas de comida en los cajeros de las grandes superficies (con voluntarios con propaganda de “La Caixa”), tocando el corazoncito de los ciudadanos. Eso, dádivas (que algunas se evaporan) que de paso tranquilicen conciencias y, mientras, ellos a seguir expoliando el patrimonio y sableando a sus conciudadanos para ayudar a sus amigos banqueros y que no se les acabe el momio que tienen montado.


¿Hasta cuando?
¿No hemos tenido suficiente tiempo para ver que nos toman el pelo? ¿Hasta cuando miraremos hacia otro lado y pensaremos que no va con nosostros? Los restaurantes llenos y el "Quadrat d'Or" abierto a empresas de alto estanding. Nuevos y fulgurantes centros comerciales, de alimentación y de moda (con la misma confección proveniente de china) y así en el bullucio, en el ir y venir de los que ya tan solo pueden mirar escaparates o comer una hamburguesa de 1€, se obtiene calor humano.

                                       Está en catalán, pero creo que se entiende siguiendo el cuadro.


El poder político es la lucha de clases y mientras que esto no se entienda no hay nada que hacer.

3 comentarios:

Miquel dijo...

hace tiempo lo hemos hablado. Nos gobierna la ultra derecha y encima se lo hacen creer a estos chicos de que son de izquierdas. Al tiempo, que lo de Argentina viene para aquí. salut

Ángel Trasobares Castillo dijo...

Hola. Acabo de descubrir tu bloc; un muy útil y buen artículo.
Salud y Rebelde 2013nicinr

Paco Frutos dijo...

Olimpia,¿no vas a continuar tus análisis, a darnos argumentos, a dejarnos conocer tus opiniones?
Te aseguro que vale la pena, incluso si son trallazos más cortos.
De todas formas, un abrazo y ánimo. Paco Frutos Gras.