domingo, 22 de julio de 2012

Si hoy es jueves, toca mani.

 


Si vamos pidiendo menos políticos, ésto es lo que vamos a encontrarnos... Sobran, pero no en la Cámara Baja y menos con la Ley Electoral que tenemos. Sobran en las mútiples empresas públicas que se crean a medida de sus intereses empresariales, pensando en su mañana, no en la nuestra. Los números que salen a la palestra incluyen gerentes, asesores, consejeros y otros cargos. Pero tendido el anzuelo que se lanza a la ciudadanía, ésta se abalanza como loca a la consigna y  facilita el camino para sus medidas de recortes que, en la práctica, se plasman en quitar a representantes del pueblo; no a sus asesores y amigos. Ver este interesante artículo de La Vanguardia.

La ciudad ha dado la bienvenida a esta nueva manifestación; los edificios, llenos de historia, escoltaban nuestro paso y otra ciudad se reencontraba, ajena al ajetreo de compras y de turistas (aunque algunos se añadieron con entusiasmo).
Muchos mirando pasar, muchos desde su casa, desde sus balcones o a través de los cristales de los bares o restaurantes, con el frio de sus aires acondicionados y sus confortables sillas.
Me dio miedo ver pancartas que reflejaban la animaversión hacia la clase política, metida toda en el mismo saco de ladrones y corruptos, pidiendo eso, que echen a los políticos  que sobran. ¡Qué ilusos!
Echarán a los que les sobran a ellos, no a nosotros. Faltaría más, por eso gobiernan...
Sin banderas, ni consignas y eso parece satisfacer a la mayoría de indignados, con ese temor permanente a la manipulación. Y así, sin dirigente y sin programa, pues a la protesta. Y ya está, a que vuelvan hacer nuevos recortes  y de nuevo a manifestarnos ordenadamente, para cumplir nuestro papel de ciudadanos disconformes. Y ellos sorprendidos de las tragaderas de la ciudadanía.
Ya han criminalizado bastante a los mineros que llevan niñas a las manis, ya han aporreado a diestro y siniestro a estudiantes y a manifestantes. Eso; a protestar por los políticos y por los recortes, esperando un milagro que haga que recapaciten y piensen en el pueblo. La gente ajena a lo que pasa, ni una pitada a Fomento del Trabajo, ni una pitada o clamor ante los edificios de las "Caixas". No; lo nuestro era ir como toca, como rebaño dócil, a manifestar nuestro desagrado por dejarnos sin nada y vendernos. Nada de banderas, ni consigas, no fuese a haber alguien que tuviese claro hacia dónde ir y qué hacer ante tanta barbarie.  Nada; ahora a esperar pacientes que nos vendan, con nosotros dentro como regalo. Eso sí; sin manipulación, nada de  banderas que no sean las americanas o las de la Coca-Cola.

2 comentarios:

josep-maria badia dijo...

Magnífic article, que subscric totalment. A mi també em sembla que no és això, no és això el que jo vull: anar sense banderes, sense consignes, sense reivindicacions concretes, sense tenir clar que els culpables són els especuladors financers, les multinacionals, les grans empreses. Passar per davant dels grans bancs i les patronals i ni tan sols una pitada, és patètic. Els polítics, la majoria, són també culpables, però culpables de no saber fer les coses, de tenir por, de no ser agosarats,de no tenir ideologia clara, etc. I els ciutadans també ho sóm, per permetre-ho, per votar de forma majoritària al PP, per no donar suport a partits amb ideologia d'esquerra autèntica, per abstenir-nos i deixar pas lliure al populisme, etc.

Un vídeo preciós, reflexiu, formatiu, reivindicatiu i...guia turística de luxe. :)

Gràcies per ajudar-nos a refelexionar.

Miquel dijo...

Todo lo que se hace es a nivel político, que no técnico. El miedo a la intervención la tienen los políticos, no los de la calle, porque los de la calle ya estamos intervenidos, ya nos han quitado el 7% y la paga....pero ellos, la clase política no quiere quedarse sin privilegios...ese es el problema, la proliferación de clase política a dedo ....Y esto, de una forma u otra, se tiene que acabar...asi de simple, asi de sencillo. salut