sábado, 10 de septiembre de 2011

El Estado del Malestar


Un once de septiembre


1973 un once de Septiembre.

Es triste ver cómo se han ensombrecido los sucesos del 11 de Septiembre que acabaron con la vida del presidente Allende en Chile, cómo los malhechores se han escudado en tramas que tienen más de decorado cinematográfico que de realidad, cómo han utilizado la muerte retransmitida en directo de los ataques a las Torres Gemelas para seguir políticas agresivas que, tras el disfraz de una defensa de nuevos ataques terroristas, se ha cobrado miles de más víctimas inocentes en una espiral de violencia que esconde, como siempre, intereses económicos y les ha servido para seguir expandiendo este nauseabundo sistema que ahoga a millones de seres humanos, que acaba con animales y plantas y que destruye el planeta a pasos agigantados.
Se suceden sus fechorías país tras país y se acepta como si lo habitual fuese lo normal y la normalidad fuese un atributo irrenunciable. Se tiende a lo natural como reacción a esta vorágine, como tan de natural tiene comerse un buen puñado de cicuta o una amanita faloide. ¡Quién le pondría nombre a la amanita! Siempre el poder, la falocracia, esa preponderancia de sexo o país... ¡Qué importa! Lo importante es el uso que se da al poder, sea emanado de un sistema, de un sexo o de una situación que permita someter a otros con un argumento u otro, que los humille abiertamente o sutilmente convenciéndolos del “bien” que se les impone.

Nos venden democracia y la democracia aparece como la panacea a la que debemos aspirar. Libertad, libertad y libertad y se nos machaca con el término, eso nada más que un término que no quiere decir nada. Libertad para escoger... ¿escoger qué? ¿dónde comer? ¡será quién come!... ¿dónde residir?... ¡vaya cinismo! Será quién tiene dinero... dinero, dinero. ¿Quién escoge nacer en Africa, o en Rumanía o nacer en Fukushima...? ¿Quién escoge la piel con la que nacerá? ¿Quién escoge incluso la religión que resulta ser un asidero para tanta miseria e injusticia? Claro, después nos invaden "delincuentes" a espuertas, esos que huyen de ese lugar en donde les tocó nacer y que han expoliado sin respeto alguno.

Es que no nos damos cuenta de la diferencia que hay entre vivir y sobrevivir y molesta que alguien robe un poco de bienestar con lo que escasea.
El llamado “Estado del Bienestar” fue utilizado por la socialdemocracia y los conservadores y apoyado por los sindicatos industriales en la creencia de que mediante el consenso se podría garantizar una protección mejor a los trabajadores. Pero no se ha de olvidar que las consecuciones obreras esconden la lucha de los trabajadores, pero también el sistema por el cual se tenían acallados a los sindicatos. Es de recordar una frase de Bismarck, cuando en 1901 promulgó el “Código de Seguros Sociales” “Desde este momento los sindicatos pueden dedicarse a tocar el trombón”.

Por el tan traído y llevado “Estado del Bienestar” se han tirado por la borda nuestros derechos. Es hora que el sindicalismo recupere su papel, es hora de trasmitir la necesidad de comprometerse e intentar que se recupere la conciencia de clase.

¡Estado del Bienestar!....¡Amos anda! Veamos qué dice la la reaccionaria y obsoleta Real Academia de la Lengua, pero academia a la que nos toca recurrir para resolver las dudas del idioma.

Bienestar:

"Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien". "Vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad....”


Es significativo que bienestar sea “vivir bien” y me pregunto... ¿qué será para ellos vivir bien? Y mejor todavía es lo de “vida holgada o abastecida de cuanto conduce a pasarlo bien y con tranquilidad.”
¡Genial! Ya no es simplemente sobrevivir, es pasarlo bien, creía que “pasarlo bien” era divertirse. Eso es lo que nos prometen, diversión a raudales... y a vivir “holgado”. Veamos que dice la RAE de este término.
Holgado:
Sin ocupación...
Se dice de la posición económica de quien vive con desahogo o bienestar.”
¿Sin ocupación?... no nos engañemos, eso unos cuantos; a lo que parece referirse es a lo de vivir con desahogo. Bueno, pues vamos a ver qué se entiende por vivir con desahogo.
Desahogo:
Vivir con desahogo: “Tener bastantes recursos para vivir con comodidad y sin empeños”.
Esta es la idea de vivir bien, nada, solo comodidad (RAE): “Cosas necesarias para vivir a gusto y con descanso”; nada de comunicación, nada del placer del aprendizaje, nada de relaciones humanas, nada de conocimiento, nada de estudio, nada de imaginación, de habilidad, de desarrollo de nuestras capacidades... tan solo lo material, tener confort y después vendrá: lucro, salario, eficacia, eficiencia, rentabilidad, amortización, mercados, deudas, crisis, etc... ¡Que la cosa va de consumir!
¡Cómo pretenden que se obtengan los recursos suficientes! ¡Y sin empeños! ¡Si la mayoría tiene hipotecada su vida! ¡Vaya tomadura de pelo!

Modifican la Constitución sin ningún tipo de recato, pero bueno está que algunos queramos una votación... aunque puestos a pedir, que la consulten toda (pero qué más dará visto el resultado del referéndum por el que se ratificó en 1978 y en el que casi 11 millones de españoles no parecían estar muy conforme con ella, o el  voto de la Europea y de lo que ha servido y que nos tendría que alertar de lo que pasa con las abstenciones y los votos en blanco (en este caso la abstención fue de casi un 60%, en contra votó un 17% y un 6%  votó en blanco) 
Ya hemos comprobado por qué nuestra Constitución era de “consenso” y de redacción “ambigua”: para hacer y deshacer lo que les ha dado la gana.
Una Constitución muy “democrática” que no ha podido defender nada. Nos han dejado con pensiones asistenciales con el cuento de una Seguridad Social Pública (Art.41), nos privatizan la sanidad (Art.43), nos recortan nuestros derechos laborales y eso a pesar del Art. 33 que atención a lo que dice:
"Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo."
Y los que no trabajan... ¿y a qué necesidades se refieren? ¿A la comodidad y a la tranquilidad sin empeños?
Casi todos nuestros derechos se quedan en la parte dogmática de la Constitución que hace muy bonito. Eso sí, derecho a la propiedad privada (Art.33) y a la libertad de empresa (Art.38) ¡Menos mal que nos queda claro! ¡Y nos rajamos las vestiduras porque ponen tope a la deuda! ¡Pero si daba lo mismo!¡Si lo único que hacen es tranquilizar a sus "amiguitos" y garantizar que antes que todo les pagarán lo prestado! 
Ahora encima, aquí, en Catalunya, además de tenernos distraídos con el tema lingüistico (y así nos olvidamos de recortes), quien nos dejó sin sindicato, el Sr. Coscubiela, acabando la "magnífica" iniciativa de su antecesor el Sr. López Bulla (metido a apoyar al PSC), se presenta por las listas de lo que fue en su tiempo un partido de izquierdas, bueno eso dicen. Ver para creer.

¿Dónde encontraremos un frente común a tanto desatino? ¿Una alternativa a este macropartido de derechas? Esperemos...



Mi recuerdo hoy para el presidente Allende y para los millones de personas represaliadas, asesinadas o desaparecidas por un 11 de Septiembre. 





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