lunes, 25 de abril de 2011

25 años de la LGS: la privatización programada





Hoy día 25 de Abril se celebran 25 años de la promulgación de la Ley  General de Sanidad, que supuso la entrada de la gestión privada en la sanidad.pública. Es curioso observar que no he visto la noticia referenciada en ningún periódico de hoy y sí un artículo en "El Periódico" de ayer loando dicha normativa. 
Es de recordar que desde 1942, cuando se crea el Seguro Obligatorio de Enfermedad gestionado por el entonces Instituto Nacional de Previsión y en el que en régimen de servicios concertados participaban entidades colaboradoras, era un modelo bismarckiano caracterizado por estar dirigido a los trabajadores y financiado a través de sus cotizaciones. La Ley de Bases de 1963  marcó un antes y un después ya que se suprimieron las entidades colaboradoras del  SOE, con lo que el peso de su gestión recayó totalmente en el INP, con los problemas financieros que comenzaban a plantearse,  reservándose  lo lucrativo, que eran los accidentes, a las Mutuas Patronales.
El texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social de 1974 regulaba las características de este sistema profesional. 
Es de entender que la sanidad incluía a la mayor parte de ciudadanos que o bien eran trabajadores o bien familiares o beneficiarios con derecho a asistencia. Pero la caída de la dictadura franquista, de marcado carácter paternalista, fue el inicio de una pretendida  clarificación. Pero existía un interés claro en sacar beneficios de las cargas sociales y se comenzó un carrera por el desmantelamiento del sistema contributivo dando lugar lentamente a la entrada de la gestión privada.
La creación en 1978 de los tres grandes institutos, INSS,  INSALUD e INSERSO, significó en principio la pérdida de la gestión que, hasta la fecha, ejercían los trabajadores y que se vio reducida a un mero control burocrático de los sindicatos en las Comisiones Ejecutivas y los Consejos Generales. El Estado se comprometía a separar las fuentes y a llevar un control de los presupuestos, así como aportar  vía impuestos compensaciones para las prestaciones de marcado carácter asistencial. 
Pero lo que se pretendía era sacar beneficio de un monto importante de dinero que igualaban incluso a los Presupuestos Generales del Estado. La ambigüedad de la redacción del articulado Constitucional lo facilitó:

Artículo  41
“Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos,  que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres”
Artículo 43
"1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud"
Por otro lado las pensiones seguían el mismo camino, la Ley 26/1985, de 31 de julio, deMedidas Urgentes para la Racionalización de la Estructura y de la Acción Protectora de la Seguridad Social. significó el comienzo del cambio de sistema que, sibilinamente y con el marco después de Los Pactos de Toledo, recortarían drásticamente las pensiones y daría entrada  a los ansiados Fondos de Pensiones y que culminaría con la Reforma que en el mes de febrero de este año consensuaron los sindicatos. 

El paso que siguió a la privatización de los Accidentes de Trabajo por las Mutuas Patronales no fue hasta la Ley General de Sanidad 14/86 ya referenciada y que ocasionó el que lentamente se fuesen externalizando los servicios. En la  Ley 15/97 se aceptó el ánimo de lucro en la gestión de la sanidad pública con los votos PP, PSOE, PNV, CC y CiU, permitiendo a las comunidades autónomas convertir en negocio la sanidad pública. En Catalunya, cuyos andares en la privatización siempre han ido por delante, consiguió aprobarse en el año 1995 con el único voto en contra de ICV.

La evolución del modelo catalán puede verse aquí; estad atentos al lenguaje que esconde la privatización, véase en 2007 como el ICS pasa a ser empresa "pública".
En un informe de 2009 de Ramón Serna de CATAC sobre la privatización de la sanidad en Catalunya y en que pone de manifiesto los intereses que esconden muchas de las medidas privatizadoras dice.:

"Podemos concluir que los cambios realizados por «la izquierda» en el modelo sanitario catalán, lejos de frenar el proceso de privatización, están implementando fórmulas neoliberales que «la derecha» no se había atrevido a poner en práctica, favoreciendo la obtención de beneficios privados con dinero público. La connivencia de las autoridades públicas, y la renuncia a los principios (si alguna vez los tuvieron), se explica porque salen personalmente beneficiadas al formar parte de las redes creadas de cargos y privilegios público‐privados. Todo ello sin que se demuestre una mayor eficiencia o rentabilidad del servicio y con una llamada engañosa a la participación, en cuanto que sólo se da voz a quienes no ataquen el modelo"

Ni que decir que esto mismo está pasando en Madrid, Valencia y en el resto del estado.

1 comentario:

Miquel dijo...

No te quepa duda. En casa, mi señora trabaja en Sanidad (quir´fano). Mis dos sobrinas trabajan en Sanidad , anestesista y neuróloga (las dos dan clases en la Facultad de Mdicina), una con un master y la otra con un doctorado. Un tercer sobrino es enfermero...Los temas en la familia giran sobre eso. Pero claro, resulta que hay cantidad de nuevos cargos intermedios puestos a dedo por los políticos de turno que ahora no saben como hacerlo. Así, en 1980, en el Clinic de Barcelona, habia un gerente, un jefe de personal y una jefa de enfermeras y eso funcionaba. Hoy en cada sala hay al menos 3 burócratas...multiplica...¿ quién toca a los enfermos?..4 gatos, solo 4 gatos, el resto es paja.