domingo, 19 de diciembre de 2010

¡Qué tiempo tan feliz en que éramos tan desgraciados!

Ayer estuve en  la manifestación en Barcelona, ¡Me encontré con unos compañeros de hace veinte años!
Vi a un Coscubiela envejecido al que ni me acerqué...El iba saludando "en olor de multitud". ¡No sé como no le da vergüenza después de como ha dejado el sindicato!: Una empresa de servicios, eso sí de las empresas fuertes. Tienes tu agencia de viajes, tu cooperativa de viviendas en los bajos del edificio, que sí descuentos, que si planes de pensiones. Su asesoría jurídica en las que se han formado multitud de abogados que después con la experiencia adquirida se montan sus propios despachos.Y no miremos los derecho de los trabajadores de la pequeña y mediana empresa que han ido hacia atrás como los cangrejos. Gas natural, banca y tantos otros sectores con jubilaciones a los 53 años y al resto...¡a los sesenta y siete!. Estaría bien que dejaran escoger y el que quiera y pueda que trabaje más años. ¿Qué libertad es esa de la que presumen?   Pero claro que será flexible, ya lo era ahora en los convenios. Se declaró inconstitucional la jubilación a los 69 recogida en el Estatuto de los Trabajadores.
Recuerdo una anécdota de cuando se estaban negociando las pensiones no contributivas en cuya elaboración colaboré con el que era entonces diputado Ramón Espasa.  Ya en debate, habían incorporado un concepto en su progresía de "unidad de convivencia" , una traba para que cuando hubiesen ingresos en esa unidad,  se hiciese la media y vetar así el acceso a las mismas. Al no especificar nada, en una una residencia de ancianos nadie tendría derecho a ellas. Me llamaron por teléfono y se arregló incorporando una chapuza. Ya entonces averigüé que en las negociaciones había poca seriedad y que los planteamientos técnicos dejaban paso a los emocionales.
Es lo que pasa con los abogados, no tenemos más remedio que acudir a ellos por lo farragoso de las normativas (ellos si que tienen blindados sus ingresos por  el "Colegio" que marca y unifica sus tarifas y defiende sus intereses) Pero una vez has escogido uno, estás en sus manos, si no llevan tu caso bien pierdes y tú tan contento porque siempre será el Juez o la ley quién lo avalará. Depositas tu confianza (y tu dinero) y ellos en tu nombre hacen lo que les da la gana y no puedes hacer absolutamente nada para saber que ha pasado, salvo que contrates a otro si es que tienes dinero, y gracias al corporativismo (hoy por ti mañana por mí) comenzarás de nuevo la historia, eso sí, del anterior ni nombrarlo. 
En el sindicalismo te mueve la necesidad de estar protegido ante la vorágine empresarial. Recuerdo que antes el sindicalismo "utilizaba" las reivindicaciones a corto plazo (salarios, condiciones de trabajo, vacaciones, jornadas,etc.) para crear "conciencia de clase"  ¿Conciencia de qué? Las clases, como la izquierda y la derecha parece haber desaparecido, como los gordos (obesos), inválidos (dsicapacitados) y un largo etc. 
Ahora te metes en un sindicato y como nadie tiene ni idea y la gente que tiene el poder le cuesta mucho dejarlo y a la gente que no lo tiene le cuesta mucho perder su tiempo, pues hala tenemos lo que tenemos. Que negocian por nosotros pero sin nosotros y más bien es un mano a mano entre conocidos que saben sus "dimes y diretes".
La misma aplicación a los partidos políticos, que muchos critican pero que jamás han perdido ni una hora de su tiempo en soporíferas reuniones. 


Antonio Chacón compañero de CCOO de Lleida






Las cosas se vician y la gente se malea, hace falta sabia nueva comprometida y luchadora. Y hace falta volver a retomar conceptos y crear de nuevo una conciencia de clase.

3 comentarios:

Toni Perico dijo...

Sin quitarte ni un gramo de razón de los que dices, creo que además del comportamiento de quien tiene poder en sindicatos o partidos, tambien hay un "mar de fondo" del cual somos responsables todos y cada uno de nosotros.

Como explicarias que en las asociaciones de vecinos también son 4 gatos, que en las Ampas también son 4 gatos... pero si incluso en las reuniones de mi escalera somos 4 gatos. ¿es tambien porque el presidente o presidenta (que es rotatorio) lo hace mal?

Creo que hay una moral de participación mercantilista, en el sentido de que "si obtengo beneficio, participo, y si no obtengo nada, no participo".

Esa moral es asunto de todos, o por lo menos yo lo veo así.

Olimpia Willemenot dijo...

Si, Toni tienes razón. Creo como tú que el primer fallo está en nuestra pequeña parcela. Si empezamos por no sanearla después nos encontramos con lo que nos encontramos. Es difícil que se motive a la gente cuando cada día se airea una corruptela o una estafa. Cada día te usurpan un trozo de tu vida y te sientes desengañado y desanimado. Con la idea de que "el poder corrompe" y que a "todos se nos puede comprar", surge una especie de destino fatídico que justifica una moral laxa dónde está bien visto defraudar a hacienda,ser insolidario, engañar a las compañías de seguros y un largo etc.en los que se incluye quedarte en el sillón de tu casa. La sociedad actual de un consumismo salvaje, como bien dicen mercantiliza el tiempo. Creo que se ha de construir desde abajo y participar, esto es cuestión de todos y si se anquilosa el poder es porque no hay nadie empujando. Pero tendrán que redefinirse nuevos modelos, nuevas estrategias. Esto no puede ser, no se puede ir con teorías obsoletas dejándose llevar por coloridos idearios que lo único que han hecho es poner palos a las ruedas y dejar desprotegidos a los trabajadores.
Gracias por tu aportación, es un interesante debate.

Miquel dijo...

Completamente de acuerdo ¡¡¡¡