jueves, 16 de diciembre de 2010

Que venga Bismarck y lo vea.


Las bases de cotización han igualado hace tiempo sus topes; eso quiere decir, que cuanto más alto es el salario más se diferenciará de su base de cotización (hemos de considerar que las cotizaciones tanto del empresario como del trabajador son salarios). Al haberse topado las siete categorías con la misma cuantía, supone que la mayoría de los trabajadores cuyos sueldos (en bruto) no superen el tope de 3189€ al mes, cotizan por lo que cobran, pero los que perciben más de esa cantidad ya no cotizan por la diferencia. Las pensiones que se reciben tienen también su tope máximo. La pensión de jubilación o invalidez lo tiene fijado en 2466,20 €. No parece existir un significativo principio redistribidor de la renta, ya que se cobra más o menos de acuerdo con lo que se cotiza, a no ser que se apliquen porcentajes reductores por años cotizados o por edad.  Los trabajadores con sueldos superiores, que son los que mayores aportaciones podrían realizar, se las llevan a los Fondos de Pensiones (incluso los sindicatos tienen su Fondo de Pensiones)

Los Fondos de Pensiones funcionan por un sistema de capitalización, se van ingresando cuotas y después se precibe el capital en euros constantes; actualizados. Los 1000 € de hoy pueden significar los 5000 € de aquí veinte años, suena muy bien pero es el mismo dinero que obtendrías actualmente dejándolo debajo de una baldosa, y tal vez más seguro, porque al paso que vamos o quiebran o no darán ni un euro de intereses....¿A quién beneficia entonces?: a los bancos.
Pregunto y ¿por qué no cotizan por el sueldo real aunque se tenga que subir las pensiones máximas?. Que los que cobran más coticen más y de esta forma haya  una cierta redistribución de la riqueza. Si la Seguridad Social recibiese lo que tienen los Fondos, daría para subir las pensiones de todo el colectivo y de forma escalonada. Pero los bancos son intocables ¿Cómo les vas a retirar dinero, que es tuyo, si está fuertemente blindado?; no hay nada más que mirar la Ley de Fondos de Pensiones: ¡ni aunque te estés muriendo puedes retirar ni un euro!. 
El sistema de Seguridad Social es de "equilibrio financiero"; es decir, con un principio de "solidaridad de clases" recogido ya en la Ley de Bases de 1966; los trabajadores en activo pagan a los pasivos; es una diferencia importantísima ya que es imposible generar déficit presupuestario porque siempre debe cuadrar. Es un sistema solidario en el que los trabajadores pagan las pensiones y las  futuras generaciones pagarán las suyas (si no lo acaban liquidando como pretenden).
Aunque la población envejezca y la natalidad se ralentice, existen nuevos colectivos como inmigrantes o mujeres que todavía les falta incorporarse al mundo laboral. El problema no es que no haya trabajo, faltan médicos, profesores, maestros y un sinfín de puestos tanto en el campo como en la industria. El problema es que para mantener su estatus  y ganar cada vez más, la clase dirigente el único sistema que emplea es exprimir a los trabajadores. Y en una nueva vuelta de tuerca, nos hacen participes con lenguajes coloquiales de sus problemas, como quien explica algo nuestro y quedase todo en familia, de esta forma la crisis es nuestra y nosotros encima comprendemos que nos quiten la sanidad, las pensiones y ser extorsionados por los bancos y lo que haga falta.


Son mensajes lanzados sin descanso sobre catastrofismos y hundimientos. O sea que cuando tienen pérdidas somos todos y cuando se  lucran si te he visto no me acuerdo.
A mi parecer las pensiones tendrían que seguir siendo financiadas con nuestros salarios porque es la única forma de controlar nuestras pensiones. Las pensiones contributivas son una conquista de los trabajadores, (aunque también fue una concesión para mantenernos callados) y existen para compensar la pérdida o disminución del salario por cuestiones inherentes a la condición de trabajador. Si bien se han ido excluyendo de su presupuesto partidas asistenciales, todavía quedan flecos por resolver. Entiendo que de financiarse vía impuestos perderíamos su control, y poca presión podría hacerse para mantener nuestros derechos. En lugar de disminuir las cotizaciones para tener contentos a los empresarios, que den créditos y ayudas a quienes lo necesiten, no a los bancos. 
Y a todo esto ¿qué ha pasado con el Fondo de Reserva? ¿Qué papel juega su Comisión de Seguimiento?¿A quién le explican algo? ¿Con qué criterios se ha invertido o se invierte?  Bien , o sea que se invierte en Deuda Pública,  nuestra o de otros.  ¡Y menos mal,  porque lo querían invertir en Bolsa! ¡Es o era nuestro dinero!  
Crisis...sí, ¡financiera! ¡Qué lo pagen ellos!

2 comentarios:

L'Albert dijo...

En otros tiempos para mover las tierras al construir una carretera se necesitaban cientos de trabajadores a pico y pala, en una sucursal bancaria se rellenaban los impresos a mano y tenían decenas de trabajadores, las cosas se fabricaban casi artesanalmente y las comunicaciones eran casi un lujo.

Con aquella productividad se pagaban pensiones que permitían sobrevivir a los jubilados, es decir que se podían pagar la vivienda y los alimentos.

Hoy un solo trabajador con una excavadora hace el trabajo de aquellos centenares, los bancos tienen ordenadores que lo hacen todo y Internet nos permite a todos una comunicación instantánea y a todo color.

Producimos cientos de veces más productos y servicios que antes y sin embargo las pensiones de la mayoría permiten casi la misma capacidad adquisitiva que antes, y el trabajador va en la misma dirección, poco más que la comida y la vivienda se puede pagar mucha gente trabajando todo el día.

Esta cantidad enorme de productividad que hemos ido consiguiendo ha generado también unos enormes excedentes que acumulan unos pocos que nunca tienen bastante, las pensiones ya de por si escasas para la mayoría, repartiendo bien las rentas no tienen por que tener ningún problema en un futuro donde es de esperar que la productividad y el conocimiento siga aumentando.

Ahora lo que se intenta hacer es pagar el enorme agujero de los bancos quitando unos años de pensión a millones de personas.

Solo eso, las pirámides de la población y todo lo demás son cortinas de humo para justificarlo.

Que fácil hubiera sido ayudar a los bancos ampliando su capital a cambio de sus acciones, así el avaricioso que se jugo lo que no tenia perdería poder y dinero y a la larga los beneficios que diera la entidad serian para todos o bien con su venta una vez saneados se recuperaria el importe invertido.

Lo que hicieron con Rumasa y el Mario Conde.

Los banqueros se quejan y los jubilados no, ¿ a quien se lo hacen pagar.

Olimpia Willemenot dijo...

Parece que hayamos perdido la voz y sólo hablen ellos. Tienes razón en todo lo que dices Albert.